Qué ver al comprar un electrodoméstico

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Andrés Cruz
Andrés Cruz

Experto en instalación de electrodomésticos para empresas, oficinas, locales y viviendas

Los electrodomésticos son una parte integral de nuestra vida diaria. Cuando llega el momento de reemplazarlos, debe hacerse las preguntas correctas en términos de precio, rendimiento energético y longevidad.

La etiqueta energética: un criterio fiable pero transitorio

En constante evolución, los electrodomésticos nos permiten beneficiarnos de los avances tecnológicos y de las principales tendencias de diseño. Si el precio de compra rara vez es insensible, debe compararse con el consumo eléctrico anual de los dispositivos .

El electrodoméstico obedece a una escala de eficiencia energética desde A +++ (la más económica) a D (la más exigente). Por lo tanto, un dispositivo clasificado A +++ consume en promedio la mitad de electricidad o gas que un modelo clasificado A +. Sin embargo, ante la confusión creada por la escalada de «+», la normativa europea ha decidido volver a la escala de calificación A-G . El objetivo es aportar más claridad, basándose en criterios más exigentes.

Aún así, algunas categorías de dispositivos tendrán que presentar un etiquetado revisado a partir de 2019, mientras que otras podrán esperar hasta 2025 o 2030. Un respiro indudablemente apreciado por los fabricantes y distribuidores interesados, un dolor de cabeza temible para el consumidor atrapado entre lo viejo y lo viejo. nueva clasificación.

Etiqueta energética.

Además de la clase energética, el etiquetado proporciona diversa información específica para cada categoría de aparato.

En términos generales, las lavadoras con mayor eficiencia energética suelen ser las más caras de comprar. Pero duran más y su costo de uso de agua y productos es menor.

Vida útil: un tema determinado

Los enseres domésticos no son iguales ante los caprichos de la vida.

Le  Groupement interprofessionnel des fabricants d’appareils d’équipement ménager (Gifam! indique une longévité moyenne de 10 ans pour un téléviseur , de 11 ans pour un réfrigérateur/congélateur ou une machine à laver, de 13 ans pour un sèche-linge … Celle d’un four peut atteindre ou dépasser 15 ans . Les plaques de cuisson présentent les plus grandes différences : de 5 à 15 ans , suivant la technologie et le niveau de gamme. Ces durées, nous dit-on, n’ont pas varié en treinta años.

El Centro Europeo del Consumidor (CEC) tiene una opinión diferente. Su informe sobre obsolescencia programada publicado en 2013 apunta a derivas industriales encaminadas a acortar, de diferentes formas, el período de buen funcionamiento de los equipos eléctricos y electrónicos. El documento se basa en ejemplos concretos que revisan a la baja (del 15 al 20%, a veces más) los promedios proporcionados por los profesionales. Todos pueden juzgar la validez de las cifras proporcionadas con el criterio de su propia experiencia.

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